Una luz más nuestra
“ Cuando recordar quién eres se vuelve tu mayor acto de valentía “.
Todos nacemos con una luz interior. Una chispa única que se enciende desde el instante en que llegamos al mundo. Es ese brillo el que nos impulsa, nos guía, nos define, incluso cuando todavía no sabemos quiénes somos.
Pero con el tiempo, muchas veces dejamos de verla, escucharla. Nos alejamos de nuestro cuerpo, de nuestra verdad, de esa luz que vive dentro. El ruido de afuera se vuelve más fuerte: las voces que opinan, las exigencias que pesan, los miedos que paralizan, las dudas que desgastan. Y poco a poco, esa luz comienza a opacarse… No porque desaparezca, sino porque dejamos de mirarla.
Nos perdemos en lo que otros esperan de nosotros, en lo que creemos que deberíamos ser para encajar, para ser aceptados, para merecer amor. Y en ese intento por cumplir con todo lo externo, lo que creemos que nos hace felices, nos olvidamos de lo interno.
Olvidamos nuestra esencia. Y sin darnos cuenta, nos desconectamos.
Hasta que un día, algo dentro de nosotras susurra. Una voz suave, pero firme, que nos recuerda lo que somos. Y nos invita a volver. A volver a sentir, a recordar, a habitar nuestra verdad.
Cuando decidimos escucharla, comenzamos a pulir el espejo en el que habíamos dejado de reconocernos. Recolectamos pedazos de lo que fuimos dejando atrás: sueños, intuiciones, verdades que antes nos daban miedo. Y con amor, con paciencia, con valentía, los vamos uniendo para regresar a casa: a nosotras mismas.
Porque el amor propio no es un destino, es un camino de regreso. Y esa luz, tu luz, nunca se apaga. Solo espera a ser reconocida otra vez.
Y cuando lo haces, cuando te ves, cuando te eliges… brillas de nuevo. Con una luz más fuerte. Más auténtica. Más tuya.
Enciende tu luz y Recuerda quién eres.
Con amor, te amo
Sandra Rodríguez-Seijas
